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Reflexiones

22 de Junio de 2014
 
LOS CAPRICHOS DEL SER HUMANO
 
Los caprichos del ser humano. Cuando pueden con algo, no quieren. Pero parecen olvidar que cuando quieran, no siempre podrán. Llegado un momento en nuestras vidas, decidimos dejar atrás y avanzar. Pasado un tiempo, hay cosas y personas que pueden llegar a dejar de importar. ¡Así es la vida!
 

Isa Padilla

 
 
21 de mayo de 2014
 
EL MIEDO SEGÚN YO LO VEO
 
Estoy cansada de oír y saber que las personas reniegan y abandonan por miedo, ocultándose tras una farsa, una excusa o motivos sin argumento alguno... cuando realmente, les corroe el miedo. ¿Miedo? yo me río del miedo y de quienes se escudan en eso. ¡Cobardía lo llamo yo! Quien realmente desea, sueña y siente algo real, lucha con todas sus fuerzas y reacciona, dejándose llevar. Se arma de coraje y supera al miedo y a todo lo que se interponga. El miedo es solo un escudo, una excusa, un obstáculo o barrera... que solo de la persona depende esquivarlo o dejarse frenar. Chapó por quienes arriesgan por aquello que quieren, piensan o desean, y no se dejan paralizar por nada ni nadie, sin temer el fracaso. Lástima, por quienes abandonan, dejan y pierden lo que quieren, por confiarse y unirse de la mano del miedo. La felicidad está donde menos lo esperas, y de todo aquello que reniegues, tarde o temprano te arrepentirás. Todo en esta vida tiene fecha de caducidad, su comienzo y un final. Hasta nosotros mismos. Y nada que se haya ido pasado de fecha, volverá más. Las oportunidades a veces solo se presentan una vez en la vida. No podemos esperar más, ni a que vuelvan a buscarnos, porque unas veces, se hace tarde, y otras... simplemente ya no vuelven. De nosotros depende, si cogerlas o dejarlas escapar. Luego no vale lamentarse, pensando en lo que podría haber sido, pero nunca fue ni será. Así es la vida de compleja, y así de absurdo el ser humano. ¿Valientes o cobardes? Algo a tener en cuenta...
Yo prefiero quedarme en el intento sabiendo que lo entregué todo, y aposté sin miedo a perder. Eso, a nunca luchar ni arriesgar por nada ni nadie, y pasarme la vida pensando y sintiendo que fracasé siendo una cobarde sin haberlo intentado, dejándome vencer por el miedo al fracaso. 
 
 
El miedo arruga el alma, y nos roba sueños. El miedo es una muralla que separa lo que somos de lo que podríamos llegar a ser. No hay mejor forma de vencer nuestros miedos, que enfrentarnos a ellos. El miedo a perder, nos hace perder mucho más. Todo lo que buscamos, está al otro lado del miedo. 
 
"Cuántas cosas perdemos, por miedo a perder; Cuántas podríamos ganar, si no nos dejáramos paralizar".   
 
 

Isa Padilla

 
 
 

06/06/2014

Envidia, críticas, malas caras, celos, falsos halagos, amistades traicioneras, gente de poco fiar, gente que te admira pero te odia, y un largo etc. De todo eso y mucho más, nos cruzamos desgraciadamente muy a menudo, a diario diría yo. Seriamente me lo pregunto: ¿En qué clase de sociedad vivimos? Hoy me marcho a dormir con un auto-mensaje muy positivo, porque no hay nada mejor que quererse y valorarse a uno mismo.

"Por lo general, pienso que todo siempre se puede mejorar, me queda mucho que aprender, mucho que crecer, ver y vivir, muchos errores que cometer, muchas veces que caerme y levantarme, muchos fracasos que descubrir y también espero, muchas glorias que celebrar. Y por qué no, muchas cosas que también yo poder enseñar. En fin, aún y con todo eso, a lo que voy, y es que creo que no lo estaré haciendo tan mal después de todo, cuando hay quienes ponen tanto empeño en copiarme y seguir mis pasos, aunque antes les encante criticar y menospreciar, es decir, seguir mis pasos de una forma sucia y rastrera, lo que deja mucho que desear. Pienso que al final, todo se acaba por descubrir según el material del cual estemos hechos, hay quienes carecen de originalidad, y pierden en calidad. Para copias, ya tenemos las de los chinos... gracias." 
 

Ahí queda eso, y no lo llamo "Ego", lo llamo "Me siento orgullosa de mí misma y lo digo con la cabeza alta".

Isa Padilla 

 

18 de noviembre de 2013

YO NO PERSIGO CUMPLIR SUEÑOS, SOLO QUIERO SOÑAR
 
Quisiera lanzar al viento cuatro gritos desgarradores que condujeran mis palabras hasta las nubes más altas, y que fueran éstas las encargadas de empujarlas hasta el lugar donde estés, que justó allí cayeran gotas de lluvia que con su fuerza hicieran bajar hasta ti esos gritos desesperados que salen fugaces de mi corazón preso, porque estoy encarcelada desde el día que nos dijimos adiós, y por mucho que intente gritarte cuánto te anhelo, sé que será en vano, pues nunca te llegarán, debido a una distancia que hace de barrera y a unos oídos sordos que nunca quisieron escuchar. 
 
Quisiera que esos gritos llegaran a ti convertidos en dulces melodías que iluminaran tu corazón, que te hicieran despertar y saltar de la emoción... Quisiera abrir mis alas y alzar el vuelo, lejos, muy lejos de aquí. Perderme en la inmensidad de los cielos grises y también soleados, y navegar a través de la densa nubosidad hasta encontrar un claro de luz que me guiara hasta donde estés tú. Y allí poder observarte, desde lejos, sigilosa, camuflada, sin decir nada, muda y entusiasmada... Solo verte, contemplarte y recrearme en ti una última vez. Solo una más, para sentir cómo sigues vivo dentro de mi, palpitando en mi corazón, que vive asfixiado, triste y desolado desde que partiste sin él. 
 
¡Calla! lo sé... Todo es una fantasía creada de la nada, que se producen en mi imaginación sin sentido alguno, pero que a mi me lleva a pensar... que de ilusiones también se vive. Y son las ilusiones y los sueños los que a veces nos hacen sentir o recordar que estamos vivos. Pero algo ha cambiado, ya no quiero cumplir ningún sueño. No, yo solo quiero soñar... soñar eternamente... Con un imposible, con algo irreal, con algo sin más... 
 
¿Sufrir? ¡Y qué más da! Será el dolor, el que me haga recordar que sigo viva. Y serán las cicatrices mis medallas de batallas. Unas veces se gana, otras se aprende... Esas heridas serán las que me recuerden en un futuro, que tiempos atrás luché y batallé, que avancé siempre adelante con paso firme, sin miedo a perder. Porque quién vive con miedos, nada consigue. Porque quién no avanza acaba retrocediendo hasta perderse en el camino. 
No quiero amarte, ni tampoco odiarte, no quiero tenerte en mi mente, pero tampoco quiero olvidarte... 
 
¡Ay! es que si te olvido, nada ya quedará. Más que unos breves instantes en el recuerdo... que como cenizas esparcidas al viento, volarán y se perderán. Nada ya quedará, salvo los restos de aquellos gritos mudos que sobrevolaban mi imaginación en busca de sueños que nunca se cumplirían. 
Por eso, yo no persigo cumplir sueños, yo solo quiero soñar...

 

12 de noviembre de 2013

MI TIEMPO

 
Seguiré usando el tiempo en ocupaciones que merecen la pena. El tiempo es oro y a veces también traicionero, ya que te juega malas pasadas. El tiempo puede parecer corto para según qué cosas, o muy largo para otras... Lo que tengo claro es, que el tiempo no está para desperdiciarlo en cosas absurdas o personas ingratas. Y tampoco para sentarse y esperar sin hacer nada, viendo como todo pasa. ¡Hay que moverse y hacer cosas mientras estemos vivos! Cosas que nos hagan sentir que lo estamos. Porque tiempo que se va, es tiempo que no vuelve. Tiempo que perdemos, es tiempo que no valoramos ni recuperamos. Poco a poco lo estoy comprendiendo, no solo en la teoría (que ya me la sabía) sino también en la práctica, algo que resulta un tanto más complicado. 
Tenemos mejores días, y días peores. Pero lo importante es siempre tener claro lo que uno quiere, y lo que vale, y no salirse del camino, mantenerse firme y estable, aunque vengan curvas, lluvias o vientos que nos quieran derribar. La actitud es.... siempre fuerte y con optimismo. 
 
¡Que nada ni nadie nos quite la sonrisa del rostro! Dientes, dientes...